Miren estos dos, arriba de una mata de guayaba.
La mata es muy pequeña y ¿ellos saben que el palo de guayaba no se rompe tan fácil?, ¿por eso sería que ellos están ahí arriba? Los muchachos tratándose de acomodarse encima del árbol para no caerse, después que se acomodan comienzan a comerse las guayabas verdes.
Esos momentos son los que disfrutan, imagínense, no todo el mundo puede hacer eso.
Desde que los vi, se me parecieron a las cotorras de Juanita.




